Dentro de una tienda
 
la cocina de un refugiado
 

Desembarco en Sicilia es al principio de  alivio para los que han hecho el difícil viaje a través del mediterráneo, pero es sólo el comienzo de una nueva etapa de desafíos y dificultades. Los que llegan a través de las ciudades portuarias y están documentados en destino son enviados a campos donde esperan más de un año para saber si se ha concedido su condición de solicitantes de asilo. Los campamentos mismos se llenan a un exceso de fluido y  no pueden tomar mas refugiados. La situación ha llegado a ser tan desesperada que muchos están aterrizando sin ser documentados y no tienen más remedio que buscar refugio donde puedan. La creación de centros de acogida de qué material está disponible, intercambian la pobreza y la desesperación de una situación para una nueva vida de incertidumbre. Cristo nos llama a alimentar al hambriento, vestir al desnudo y proclamar su palabra a los pobres. La gente puede alimentarse de comida en un día, pero el pan verdadero, verdadera esperanza sólo se encuentra en Cristo. Estamos llamados a ministrar la verdad con amor, mostrando la preocupación que siente Jesús por los que están en necesidad desesperada. Buscamos proclamar a Jesús con palabras y hechos, que el la "Esperanza de las naciones" sea proclamado en los labios de todos los que conocemos. Como en el pasado, creemos firmemente que la Palabra de Dios en la lengua materna es la mejor herramienta evangelística Dios ha dado a su Iglesia. Tenemos la intención de llevar las escrituras en forma escrita y audio en los 20 idiomas más hablados por los refugiados. La Palabra de Dios no vuelve sin fruto, y creemos en la palabra de Jesús que si amamos a los demás y dejamos que nuestra luz brille ante los hombres, dará gloria a nuestro Padre en el Cielo.


Hoja de Informacion Junio 2015

Ministerio en Sicilia